Hace bastante tiempo tuve acceso al pliego de condiciones del nuevo macroproyecto del Ministerio de Educación. Éste, a través de la entidad Red.es pretende descubrir, construir, llenar y pagar un repositorio de objetos de aprendizaje a disposición del mundo educativo. No obstante, uno no está de tiempo como para leerse pliegos de este tipo, así que es mejor esperar a que otros amigos, amablemente lo lean y lo expliquen de forma resumida.
Para ello, va a gastarse 1314 millones de las más intuitivas pesetas (aunque mi hija, cuando me oye hablar de pesetas me pide que haga el cambio a euros). El pastel se divide en tres trozos:
- Desarrollo del entorno: 4,8 millones de euros.
- Contenidos para infantil y primaria: 1,3 millones de euros.
- Contenidos transversales, Educación Especial e idiomas: 1,3 millones de euros.
Además, la plataforma resultante, verá la luz bajo licencia GPL/GNU, y los materiales bajo CC.
Probablemente, en el diseño de un macroproyecto de estas características haya muchas mentes más desarrolladas que la mía y seguro que los adjudicatarios tienen capacidad suficiente como para gestionar de manera óptima esos notables recursos públicos. No soy nadie, pues, para realizar valoraciones previas de este tema, pero me apetece bastante apuntar sólo dos cuestiones:
1.- Me apuesto una cerveza con quien se atreva que cuando la herramienta del repositorio vea la luz en su versión no beta (4,8 millones de euros y tres años por delante) seguro que existen en el mundo un par de paquetes para repositorios de objetos de aprendizaje, bajo software libre y de mejor calidad que los que desarrollen Santillana Educación/Indra Sistemas. De hecho, en la actualidad ya existen opciones libres bastante desarrolladas, según he podido leer en alguna de las listas de distribución a la que estoy suscrito.
Además, estoy seguro que el producto final será de calidad y se podrá hablar de metadatos, interoperabilidad, portabilidad, etc. ¿o no?
2.- Este segundo punto es el que más me preocupa por lo que intentaré explicarme bien. En un principio yo no era muy partidario de la construcción de repositorios de materiales educativos, en los que estos fueran desarrollados por empresas especializadas. Mi propia concepción del uso de las TIC en la enseñanza no me hacer tener mucha fe en los manuales y animaciones flash que una empresa pueda ser capaz de realizar; de hecho, este propio blog es muestra constante de mis particulares (que no originales) percepciones de cómo me gustaría que nuestros alumnos y alumnas construyeran su propio conocimiento con la ayuda de las TIC.
No obstante, el uso de blogs, la construcción de wikis, el desarrollo de webquests, la utilización de folcsonomías, la colaboración, etc. son cuestiones que no están al alcance de cualquier profesor. NO podemos pretender que el profesional de la docencia, que lleva abriendo el libro de texto por la página 48 durante 20 años y fotocopiando los ejercicios cuya solución se sabe de memoria por orden numérico, pueda en un par de años pasar a desarrollar procesos en los que sus alumnos sean capaz de construir su conocimiento de forma colaborativa con el uso de Internet…
… esto es algo imposible y probablemente contraproducente.
Los profesores de este país quieren usar las TIC en el aula, pero quieren recetas para emplear su tiempo libre en lo que les de la gana (que para eso es suyo) y no en preparar materiales y actividades de un mundo digital en el que son inmigrantes. Un 89% del profesorado necesita que les pongamos las cosas más fáciles y por mucho que nos empeñemos, un curso de 30 horas de formación lo que suele aportarle es la idea de que tiene que ponerse a trabajar en su tiempo libre (que repito es suyo).
Y es a este 89% del profesorado al que un repositorio de objetos de aprendizaje puede suponerle un antes y un después en su relación con las TIC. Probablemente el disponer de un lugar único donde pueda acceder a unos apuntes del tema 2, a tres actividades interactivas sobre el mismo y a una webquest ya creada, sea la receta que está esperando. Pues sí, cambié mi opinión al respecto y creo que es buena opción, teniendo en cuenta que el 11% restante van solos. Lo que ocurre es que soy algo pesimista sobre el resultado de los materiales que medio llenen este repositorio.
Es más, creo que es la mejor oportunidad que jamás haya pasado ante nuestros ojos para cambiar, y a la vez mejorar, nuestro sistema educativo. Pensad que se va construir una especie de desarrollo curricular global, y que probablemente se incorporen la mayoría de los contenidos que se puedan necesitar. Si así fuera, estos tendrían que estar desarrollados pensando de una vez en mejorar las capacidades de nuestros alumnos en la línea de los informes PISA sobre competencias y no en reproducir digitalmente los textos que seguimos teniendo en nuestras aulas. Y para esto sería fundamental que las empresas responsables se hagan asesorar por personas competentes capaces de comprender esto.
Por supuesto no somos responsables los docentes del nivel de apatía con la que cuentan nuestros alumnos hoy en día, ni de la ausencia de formación primaria familiar existente en muchos casos. Pero alguna responsabilidad nos cae cuando nos dicen que nuestros alumnos no desarrollan las capacidades comunicativas y científicas básicas necesarias para cualquier ciudadano. Y la construcción de un entorno global de trabajo en educación, como podría llegar a ser este repositorio de más de mil millones de pesetas, podría ser una muy buena oportunidad para ofrecer materiales, actividades, ideas y procesos con calidad suficiente como para pensar en alcanzar objetivos educativos más acordes con las necesidades que la sociedad actual nos demanda.
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