Gracias maestro, gracias profe

 

Tiempos revueltos para la educación pública, época difícil, momentos en los que sólo me apetece dar las gracias a mis maestros del cole, a mis profes del insti; mi familia me forjó y mis maestros le dieron a mis pupilas la capacidad de mirar de una forma distinta, de alcanzar a ver otras cosas, abrir caminos, ganar libertad…

 

 

Es deseable que esta sociedad devuelva al maestro la relevancia que tiene, colocándolo en el lugar que merece. Pero no confundamos, ese lugar ya no está junto al cura y el alcalde, y aquello de que «como te pegue el maestro cobrarás aquí también» ya no sirve, nos ha tocado vivir una época diferente donde el precio de las cosas se ajusta mucho más y donde los púlpitos hay que ganárselos con profesionalidad, sobre todo los de los políticos.

6 comentarios en «Gracias maestro, gracias profe»

  1. Por supuesto que no, te garantizo que mi único objetivo en la vida laboral, y en buena parte de la otra también, es cambiar todo lo que esté en mi mano. la palabra cambio va implícita en mi persona, y de forma muy alejada al discurso… no parooooooooo!!!!! 🙂

    Mi pesimismo no es sobre lo que realmente lleguemos a alcanzar los que estamos en esta carrera, que probablemente sea mucho en nuestro entorno cercano, es sobre la generalización que podamos lograr 😉

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  2. Muy de acuerdo en lo que comentas Aníbal, pero mientras llega todo eso… ¿Que hacemos? ¿Nos quejamos? ¿Dejamos pasar la oportunidad? ¿O tratamos de hacer todo lo que esté en nuestras manos? Creo que no es justo que dejemos pasar la oportunidad de hacer algo, por insignificante que parezca, ya no por nosotros, sino por las personitas que pasan por delante de nuestras narices año tras año, a los que nos limitamos en demasiadas ocasiones a maldecir el dia en el que tuvieron que entrar a la escuela.

    Un abrazo y gracias de nuevo por estar aquí 🙂

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  3. Pedro, pienso que un sistema educativo no debería tender a parecerse a otro sin llevar asociado que su sociedad también se parezca a la otra, y eso ya no lo tengo tan claro. Muchos de nuestros compas desearían ver aulas parecidas a las que vemos en la tele, con tailandeses de uniforme echando horas a mansalva alrededor de fichas de cálculo matemático, y ese es un sistema educativo imposible de implantar aquí, de la misma forma que probablemente tampoco podamos implantar, a ningún nivel, un sistema como el finlandés.

    Jaime, el cambio que tú propones es el más ilusionante y efectivo que se puede producir en cualquier sociedad; yo, la verdad, cada día soy más pesimista sobre que eso sea posible, ojalá esté equivocado!!! Yo sí creo que a ese motor de cambio deseable, hay que sumarle nuevos decretos, formación más efectiva, instituciones más inteligentes, políticos más capaces, etc. etc.

    Gracias a ambos 😉

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  4. Hola a todos y todas!

    Pensaba que me podria resistir a comentar, pero Pedro nos hace una pregunta muy sugerente y que no puedo evitar contestar 🙂

    Desde mi punto de vista, creo que SI que se puede refundar la Educación, es decir, si que podemos transformarla. Pero para ello no podemos esperar que ese cambio se produzca en poco tiempo, a golpe de decreto o bien esperando que venga un inspector con una varita mágica que haga el cambio en nuestras escuelas. Creo firmemente en que como ciudadanos, tenemos un gran poder de transformación social, aunque en ocasiones seamos incapaces de verlo y valorarlo.

    Tengo claro que este proceso será lento, y que no podemos esperar que se produzca de forma unilateral por parte del profesorado y administración. La transformación se producirá cuando todos los agentes que intervienen en la Educación empiecen a dejarseles actuar, participar y opinar. Solo de esa manera, desde la democracia y el diálogo compartido empezaremos a transformar la escuela. Pero ya te digo algo, la llave del cambio la tenemos el profesorado, ni la familia, ni la administración ni el alumnado. La llave la tenemos en nuestro poder y de nosotros depende abrir la puerta a un proceso de transformación. Podemos cambiar las cosas, quizás no tan rápido como nos gustaría, pero al fin y al cabo, esos pequeños cambios producirá una transformación global en la Educación que entendemos hoy por hoy.

    Pensar que no podemos hacer nada, creo que no nos lleva a ningún lugar, y para muestra un botón. Creo que debemos ser conscientes del tremendo potencial que tenemos tanto como maestros y maestras, familiares y sobretodo, como alumnado y futuro ciudadano capaz de transformar nuestra sociedad.

    Un abrazo!

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  5. «Allt börjar med en bra lärare», en sueco, «todo comienza con un buen maestro (o maestra)».

    ¿Han visto algún anuncio como este en alguna de nuestras televisiones?
    Yo no.

    Anoche, en Twitter, tras comentar sobre una guardería en noruega (90% de educación pública, decían) Fernando Carrascosa (@jarredethe) me dijo: «la enseñanza pública noruega no tiene nada que ver con la nuestra…»
    «¿Y por qué no? ¿no somos igual de europeos/as?» le contesté.
    Añadió: «eso no tiene nada que ver, para ser como Noruega habría que refundar la enseñanza desde el principio»

    La conversación fue más larga y no la voy a reproducir aquí… «Refundar»…

    Decía Albert Einstein: «Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo». ¿Creen que se puede cambiar la educación con una administración y profesorado formados y seleccionados por el mismo sistema educativo que se pretende reformar?

    Yo no.

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