Horarios infantiles

Vivimos en la época en la que la prensa escrita se cuida cada día de advertirnos de los oscuros agujeros negros que nos pueden atrapar desde Internet; a diario podemos leer en prensa y ver en televisión acerca de los vulnerables que son nuestros menores cuando navegan con el ordenador.

Y las administraciones públicas ponen toda la carne en el asador para que existan procedimientos y herramientas de protección para todos en torno a la Red.

Pero unos y otros, haciendo gala de una hipocresía dominante, mantienen que, en España el horario infantil comienza a las 17:00 horas. Por tanto, a las 16:30 (que al parecer no hay menores en los hogares españoles) se puede ver en televisión cómo ayudantes de cámara se comen una cosa negra y gorda (eso sí, de chocolate) o cómo se imparten burdas lecciones de educación sexual, incluidos desprecios cómicos hacia personas mayores cogidas de improviso.

Estoy de acuerdo con que la responsabilidad de lo que vean o lean nuestros menores reside fundamentalmente en nosotros, sus padres, del mismo modo que tengo que dejar claro que mi mentalidad es lo suficientemente abierta como para aceptar pulpo como animal de compañía. En este caso, sólo me quejo, una vez más, de la hipocresía a la que somos sometidos a diario en torno a Internet y las redes sociales.

4 comentarios en “Horarios infantiles

  1. Anda que no. Por un lado impresionante lo de la nueva legislación que también regula los horarios televisivos y que ninguna TV cumple, ¿o es poca por_no_grafía las sesiones de tarde de prácticamente todas las TV?
    Y por otro también me parece impresionante ver cómo padres y madres se preocupan por lo malo que sus hijos, hijas pueden hacer o ver en Internet y lo perverso de las redes sociales, y los, las niños, niñas con Tele 24 horas en sus habitaciones. Yo no entiendo ná y.

  2. Claro, el único problema es que lo único que no está del todo claro, es el negocio de Internet. El día que lo esté te aseguro que se tornará en el cazador de tu caperucita 2.0 😉

  3. Tan breve como clarísimo y necesario decirlo, Aníbal. A mi estas cosas me cabrean del todo, y no sé si el empeño ése que tienen en asustar con el lobo de internet es porque temen mirarse en un espejo o porque el negocio está por encima de todo.
    ¡Salud!

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