Manejando portátiles

MEL acierta en su viñeta, probablemente los docentes no tengamos nada que enseñar a nuestros menores sobre el funcionamiento de un portátil, pero no se trata de eso, o al menos no nos gustaría que fuera así.

Habría que hacer alguna campaña social en la que se le dijera a las familias que no se trata de enseñar informática a niños, pues ni somos profesionales de la informática, ni los chavales necesitan mucho para moverse de forma aseada por ese tipo de máquinas.

Bueno, al menos en muchos entornos docentes y mediáticos ya se comprende que un ordenador en primaria no se introduce para aprender informática, sino que se pone al servicio de que los nenes aprendan mates, lengua, inglés, etc. Pero seguro que la idea que se tiene sobre ese uso es la de que los alumnos van a estudiar mejor con sus libros grabados en los portátiles y vienen acompañados de alguna que otra animación interactiva. A este grupo habría que explicarles que los ordenadores obtienen su mayor rendimiento educativo cuando los alumnos crean: escriben historias en Internet, ayudan a ofrecer información al mundo, presentan contenidos de forma visual, construyen sonidos y música, se graban hablando delante de una cámara, entrevistan a alguien y lo publican, etc. etc.

Si realmente esto último lo tienes asumido, a lo mejor no te has planteado nunca que los alumnos tienen cada vez más una identidad digital, una piel digital que cada vez es más gruesa y que, por tanto, necesitan ir asumiendo su papel de ciudadanos digitales donde no sólo aprendan a protegerse por ellos mismos, sino que sean capaces de respetar a los demás en sus redes, de ayudar a los que lo necesitan y de denunciar todo aquello que sea indigno.

Incluso es posible que todas estas cuestiones te parezcan demasiado triviales, pero no por ello hay que dejar de recordarlas unas cuantas de veces al día.

5 comentarios en “Manejando portátiles”

  1. ¡¡¡Hombre!!! TOTALMENTE de acuerdo, jejeje. Por fin un 100% de acuerdo. 🙂

    Lo que ocurre es que los alumnos no tienen un modelo adulto de ser digitales. Lo están descubriendo por sí mismos. Y eso no es nada bueno.

    Y para que creen, para que logren ese alto rendimiento de lo digital, tenemos que dejarles crear. Asumiendo los riesgos.

    Si están sobreprotegidos, si no corren riesgos, no vamos a ninguna parte y cuando lleguemos será tarde.

  2. Existe un peligro bastante GRAVE de que las editoriales SÍ lo entiendan así. El truco reside como siempre en esta pregunta que me hago cada día observando a un cierto porcentaje (para ser discreto no lo diré) de los maestros/as. Miro a un compañero y me pregunto:
    «¿Este tiene vocación (palabra y actitud sumida en el olvido semántico y práctico) o viene al «trabajo»?.
    Sí, ya sé que soy muy negativo, lo siento pero TODO está en nuestras manos y los maestros LIBRO/LIBRETA/PIZARRA pasarán a ser los servidores de lo que las editoriales quieran perpetrar en los portátiles.
    Mucha improvisación y lamento coincidir con algunos políticos con los que no comulgo.

  3. Ese os otro obstáculo a salvar, y es a lo que me refería en el comentario que hice en en el post de Anibal sobre Sus Claves para que los ZP-Portátiles no terminen en fracaso. Yo escribía lo siguiente:

    » … – El profesor no tiene entre su definición funcional de puesto de trabajo, la obligación de poseer cierta competencia digital, por tanto es un fallo de base. Esto se puede solventar, o bien, modificándose por vía legislativa, o bien, mediante planes de carrera en la profesión docente (sé que es fuerte lo que estoy contemplando pero es la realidad. Se está cometiendo un fraude de ley, profesores están evaluando a alumnos su competencia digital, cuando ellos no la poseen. Es como si yo revisase los planos de un arquitecto y le pusiese nota. Esto no lo digo yo, el propio Jordi Adell ha hablado del tema en más de una ocasión.)

    Los profesores los traen de un lado para otro, y los alumnos van el mismo carro, y por tanto, dan los mismos tumbos.

    Se debe definir claramente, lo que se quiere, hay que definir un «Plan Estratégico de Educación», «Plan EE o EA», o como lo quieran llamar, a medio-largo plazo, contando con profesores que estén dispuestos a prepararse en nuevas tecnologías, no hacen falta todos, contando con el apoyo y formando a las familias, y así, quizás, podamos triunfar.»

    Los familias suelen capitalizar las alegrías y socializar los problemas de sus hijos. Esto también debe cambiar y se arregla con formación para ellos, desde el propio centro o desde donde corresponda, escuela de padres, ampa, etc, etc

    Vaya si tenemos trabajo por delante.

Deja un comentario