¿Y si lo que quiero es usar el material para fines educativos?
En este caso, la legislación española nos permite el uso de cualquier tipo de producción para fines educativos, siempre y cuando el ámbito de publicidad que le demos no sobrepase el espacio del aula. Por ejemplo, no puedes usar materiales de terceros sobre los que no cuentes con autorización, para publicarlos en una página Web, a pesar de que se traten materiales con objetivo educativo.