Pssss… Religión en las aulas

reliLlevo tiempo intentando preparar mentalmente una entrada para hablar del tema de la Religión en las aulas. Para ello:

1.- He estado repasando la legislación educativa vigente.

2.- Me he asomado un poco a los países más cercanos (virtualmente, claro).

3.- He observado la casi ninguna gente que todavía se atreve a hablar o escribir sobre este tema.

4.- Me he fijado en lo buena gente que son mis compañeros (trabajadores) que imparten Religión Católica en mi Centro, y lo bien que hacen su trabajo.

5.- He analizado la mejor forma de contaros lo nada creyente que soy.

6.- A pesar del punto 5, le he seguido la pista a los que a mis hijos le enseña su maestra de religión.

7.- Como a mis compañeros de religión, que tanto quiero, los contrata un Estado y los nombra un Estado diferente, he investigado un poco sobre este último detectando que su Jefe (el Papa), ejerce los tres poderes: legislativo, judicial y ejecutivo (monarquía absoluta). Además en su Código de Derecho Canónico deja claro que “no cabe apelación ni recurso contra una sentencia o decreto” (c. 333,3). Y los cardenales no tienen ninguna potestad para tomar decisiones sobre el Papa mientras éste vive (AAS 67(1975)612 – Esta referencia es de José M. Castillo en el Día de Córdoba)

8.- Pero como el Papa está como está, el pobre, me comentaban el otro día que la Curia Romana le ayuda a ejercer el cargo al frente de una institución a la que pertenecen más de mil cien millones de personas. No obstante, de los 1752 cánones del Código, tan solo el 360 habla de que el Papa puede ser ayudado por la Curia (que ni siquiera define).

9.- Y no os creáis, que también soy consciente de que la estructura de la Iglesia no es solo jurídica, sino teológica.

10.- He comprobado, cómo a muchos se les ponen los pelos como escarpias, cuando se está hablando de que los imanes van a intervenir en el nombramiento de los profes de Religión Islámica en las escuelas.

11.- Y he pensado en qué diría mi madre de todo esto si viviera, y en lo que mi suegra pensaría si leyera esta entrada (no gran cosa pues para la primera yo lo hacía todo bien y para la segunda casi lo mismo).

Así que después de haberme pasado un poco del decálogo, acabo de decidir no añadir ningún post sobre la enseñanza de la Religión en las escuelas.
Contra, ¡hasta me tiembla el pulso cuando voy a pulsar sobre el botón Save!

Salud.

3 comentarios en “Pssss… Religión en las aulas

  1. Pues no se porque no te atreves, aparte que en la constitución los obispos españoles metieron el gol de la enseñanza de la religión,tambien dice que somos un estado laico….y los únicos profesores que no pasan por una oposicion pero si son pagados por todos los contibuyentes son los de religion que los contrata y controla a su libre albedrio el obispado (en Barcelona algunos de los más progres han tenido problemas con el cambio de obispo), pronto los imanes de las mezquitas. Que pasa si son buenas personas? se les presupone y tambien lo somos la mayoria de los demás, si no como creeis que funciona el mundo?
    En cuanto al comentario de los buenos alumnos…es que no hay buenos alumnos en Francia, Alemania, etc…?
    Existen asignaturas como Historia y Filosofia que pueden dar información sobre el hecho religioso desde una perspectiva laica (no particular de yo-si-tengo-la-verdad) y humanista

  2. Un análisis interesante, a pesar “de no haber escrito nada” :). Una vez escribí sobre esto, incluso me atrevo a decir que los alumnos que van a religión son los mejores alumnos ¿curioso no?, también me atrevo a decir que esos padres o profesores o ciudaddanos que solo repiten sin pensar “no quiero que a mi hijo se le enseñe religión” y otras cosas parecidas, no se han preocupado en informarse lo que se enseña en la asignatura de religión y que rezar no es.

    Por otra parte me agrada descubrir que eres tutor del curso que abandoné “PHP en la educación”, por estar agotado con tantas horas de clase que tengo, además de ser difícil. No es el momento para este curso.

    Saludos.

  3. Vaya, me has dejado con la miel en los labios; con lo que prometía este artículo… Te lo tenías tan bien trabajado, que es una pena, en serio. Como dices, nadie se atreve a hablar sobre este tema, por eso resultaba tan interesante y valiente… al principio. La izquierda no reflexiona sobre ello por soberbia y la derecha por pudor y complejo, así que nos quedamos como estamos.

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